Así puede subirle el precio a sus clientes

Ya tiene algún tiempo en el rubro de la atención primaria hacia las mascotas. Posee la experiencia y las herramientas adecuadas para el trabajo en el cual se desenvuelve usted como veterinario o sus colaboradores médicos. Con esto en mente, se ha puesto a pensar en subirle el precio a sus clientes, actuales y posibles. La interrogante es cómo hacer esto sin llegar a perderlos.

No es un pecado querer aumentar el precio de los productos y servicios que ofrece, aunque muchos no lo puedan comprender. Aún así es un tema que hay que tomar con la suficiente delicadeza para que los clientes no tomen otros servicios veterinarios, en vez del suyo.

No por un simple hecho de querer subir los precios o porque hayan subido los costos para la manutención de su clínica. Es también porque los años de trabajo, la experiencia y el prestigio que ha ganado su negocio merecen esa compensación. Usted lo sabe.

¿A quiénes sí y a quiénes no?

Tal vez tenga la idea ya planteada de cómo manejar esta novedad con los nuevos clientes. De todas maneras están apenas conociendo su centro veterinario. No tendrían modo de saber si ha aumentado o no sus precios.

El conflicto se le presenta con aquellos que han sido sus clientes fieles durante años o, incluso, con aquellos que han llegado a visitarle por una recomendación de los anteriores. Complicado, ¿no es así?

Pero nos gusta plantear este tipo de situaciones y complementarlas con nuestra frase favorita: «pero no imposible». Ni siquiera en una situación como esta es algo que no se pueda solucionar.

Esto se resume en que, en efecto, no tiene que hacer una separación entre a quiénes sí y a quiénes no subirles el precio de lo que ofrece. A todos se les puede plantear esta novedad.

Y si no tiene un plan para subirle el precio a sus clientes, ¿cómo puede empezar?

De pronto ha surgido la idea de subirle el precio a sus clientes, pero la verdad es que no sabe por dónde empezar. Pues lo primero que tiene que hacer, por evidente que parezca, es revisar sus precios actuales.

Así como muy seguramente ya lo hizo en una primera oportunidad, cuando abrió las puertas de su local, lo hará esta vez. De hecho, es una tarea más que recomendable para llevar a cabo cada cierto tiempo.

No está mal decir algo como «mi facturación debe ser de <x> cantidad de euros al mes». Lo que sí sería contraproducente es pensar que ese debe ser el mínimo de ganancia, cueste lo que cueste.

Por supuesto, la idea es generar rentabilidad con su negocio, pero esto no tiene por qué significar, por ejemplo, que deba trabajar horas extras para ello.

Algo que deberá preguntarse también es si le es más factible subir los precios para generar mayores ganancias (por las razones que le hemos mencionado u otras) o si lo que busca es seguir ganando lo mismo, pero atendiendo a menos mascotas y sus dueños.

Pero, espere. Para todo lo que realice debe tener un objetivo claro. Si no hay razón para llevar a cabo esta revisión o si muy recientemente ha hecho un cambio en sus precios, no tiene por qué volver a hacerlo, al menos por el momento.

Algunas estrategias para subirle el precio a sus clientes

Continuando con lo anterior, si su caso es que que sí tiene un objetivo y una razón válida para esto, lo que prosigue es que lleve a cabo estrategias válidas que le permitan hacerlo, sin que esto conlleve a la pérdida de clientes (en la medida de lo posible)

Para los nuevos clientes

Prácticamente la estrategia ya está sobre la mesa. Como hemos mencionado, al no tener una idea de los precios que manejaba antes, se los puede cambiar sin ningún problema.

La recomendación es que inicie con estas nuevas personas ya que, al no tener una relación directa o indirecta (en el caso de los referidos) con ellas, no tendrá ningún conflicto personal para ajustar los precios.

De esta manera puede subirle el precio a sus clientes actuales

Con ellos la relación sí está establecida, por lo que subirles los precios de los servicios no es una tarea tan sencilla como parece, pero tampoco es un pecado y lo podrán entender.

En este caso, lo que debe plantear es un aumento consciente y planificado. Del mismo modo, hay que intentar hacerlo de una manera no tan directa.

Lo mejor, en estos casos, es que les indique la novedad en sus tarifas con un par de meses de anticipación, como mínimo. Incluso podría decirles que con ellos se está haciendo esa excepción por ser leales a su veterinaria, a diferencia de los nuevos a los cuales les informaría sobre los precios de manera inmediata.

Es una manera de demostrarles lo mucho que le importan, tanto así que les permita planificar mejor sus finanzas para asumir dichas tarifas en pro de la salud de sus consentidos.

Otra estrategia que puede usar con ellos es darles la posibilidad de que abonen sus citas. De esta manera, los precios actuales se mantienen y no necesitarían pagar ese extra, mientras usted ya asegura esa ganancia.

Estos métodos también puede aplicarlos a los referidos de esos clientes actuales, con la finalidad de que ellos también lo sean en un futuro no muy lejano.

¿Y qué sucede si se pierde a algún cliente por subirle el precio?

No tiene por qué preocuparse. La decisión siempre está en manos de estas personas, pero sabrán apreciar el trabajo que usted continuamente brinda a las mascotas, especialmente tratándose de los clientes más antigüos.

Sin embargo, si está en sus posibilidades y realmente no quiere perder a alguno que, por diferentes motivos, no pueda asumir esos gastos, plantéele la opción de que pueda pagar por cuotas. Siempre se pude llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

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